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"ANGELYNE" : Una Miniserie casi Perfecta y Una Actriz con un Rol Consagratorio

Por Leonardo L. Tavani

Calificación: MUY BUENA ★★★★


    Si cada episodio de serie que he visto a lo largo de mi vida pudiera canjearse por una milla de “viajero frecuente”, podría embarcarme tres veces seguidas hacia el planeta Neptuno sin tener que pagar un centavo. Y si hago la misma cuenta con las películas que vi, la Federación Unida de Planetas me entregaría la llave de la nave estelar Enterprise sin cargo alguno. Bueno, fantaseaba con estas tonterías unos días atrás, antes de disponerme a ver la miniserie Angelyne, que es una biopic en toda regla, justamente porque es un género del cual he llegado a agotarme de tanto exponente (adocenados, la mayoría) al que me he sometido. Pero, y siempre hay un ‘pero’ —sea para bien como para mal—, Angelyne acabó siendo una auténtica bocanada de aire fresco, una cruza de géneros y estilos que construye una narrativa y una estética personalísimas, y que atrapa al espectador desde la primera toma. Y que tiene, además, una poderosísima arma secreta: Emmy Rossum. Verla en la piel (literalmente, créanme) de la enigmática “proto influencer” de los años ‘80s es un espectáculo fascinante, adictivo e hipnótico. Rossum se adueña tanto del personaje autoinventado como de la persona real detrás del mito, y hace con ambos un constructo mágico y peculiar, poderosísimo en su polisemia y plagado de matices multidireccionales. La actriz y cantante de 36 años ha alcanzo, finalmente, el “nirvana”, su “Casablanca”, ese rol que algunos actores buscan por décadas y que nunca les llega. Arruinarlo, rebajarlo a mera macchietta, era una posibilidad cierta y un riesgo demasiado cercano, pero Emmy Rossum no sólo sale airosa del desafío, sino que transforma su actuación en una genuina lección de arte escénico. Más allá del profuso maquillaje y de las muchas capas de prostética necesarias para avejentarla, sorprende como la actriz logra entregarle carnadura y alma a su criatura sin caer jamás en la caricatura.

THE BOYS tercera temporada: episodios 1 al 4. Cuando los planetas se alinean para brindar una propuesta genial


Por Leonardo L. Tavani

Calificación: Excelente ★★★★★

    Se podrían escribir tratados kilométricos acerca de las íntimas razones por las que adherimos a una obra de ficción, y aun así el tema apenas si estaría abordado en su superficie. Si la obra en cuestión es una serie de tevé (o lo que sea que eso signifique en tiempos de streaming), las complejidades serán incluso mayores. Las personas se mueven al vaivén de múltiples pulsiones y es difícil decir cuál de ellas prevalece por sobre otras. Por otra parte, en esta cultura líquida y obsesivamente autorreferencial que es el mundo 2022 discutir la validez del subgénero de superhéroes se ha tornado un imposible. Las infinitas ComicCon, las hordas de cosplayers que lo asaltan todo y la súbita proliferación de una subcultura que se basa en los cómics de superhéroes (desde video games hasta combos de hamburguesas con sus figuras), han consagrado quizás definitivamente su reinado sobre la cultura popular. Y como lo hemos dicho en decenas de otros artículos, tanto los grandes estudios de cine como las cadenas de tevé son hoy día parte importantísima de corporaciones empresariales que nada tuvieron que ver con el arte audiovisual en sus orígenes, y que siguen sin tenerlo incluso ahora que son sus propietarias. Estos holdings poseen medios porque son rentables, y si acaso no lo fueran también le serían útiles, fundamentalmente porque les garantizan controlar una parte del “relato”, o sea de la “opinión pública”, y eso por no citar que además les garantizan publicidad propia y a la carta. Un ejemplo de cada caso: Fox News (hoy propiedad de Disney) manipula asquerosa y repugnantemente la información de todo tipo para ensalzar a su amado Trump y defenestrar al partido Demócrata y al liberalismo en general; y CBS (propiedad de Sony, que también posee los estudios Columbia Pictures), utiliza su estructura para promocionar a los músicos de su sello discográfico, a los filmes del estudio e incluso a los dispositivos electrónicos de la empresa nipona. Como se ve, negocio redondo. Pero a lo que vamos, con todo esto, es que para estas corporaciones los medios audiovisuales sirven para diferentes propósitos que dejan a la industria puramente artística en total desventaja, última en sus agendas. Los superhéroes y los cómics de cualquier otro género son meras herramientas que garantizan audiencias, tickets vendidos, merchandising a granel, publicidad encubierta y —por qué no— manipulación del discurso de época introduciendo (fundamentalmente dirigida hacia la juventud) una astuta agenda de temas como el género y la sexualidad diversa, la ecología (pero sólo la aceptada por cierto “stablishment”) y todo aquello que hoy se adscribe a eso que lábilmente se llama “progresismo”. En definitiva, luchar contra todo esto es una causa perdida. Únete o piérdete.

“CRUELLA” – Duelo de Emma’s en una Cinta Que Da en la Diana

Por Leonardo L. Tavani

Calificación: Muy Buena + (★★★★1/2)

    Criticar debidamente a Cruella es todo un desafío, no tanto por el filme en sí mismo, sino más precisamente por todas las razones extra cinematográficas que empañan su decurso. Quiero decir: Cruella arrastra desde el vamos toda una galería de prejuicios —válidos algunos, no tanto otros— que obran a modo del bosque que oculta al árbol. El primero de ellos, Disney. Sí, Disney. Se lee y se escucha en todos lados que la compañía ‘nos tiene cansados con reversionar sus filmes clásicos en “live action”’, ‘que ya agota su empeño por lavarle la cara a sus villanas para hacerlas más políticamente correctas’, ‘que nos tiene podridos con su falta de audacia y originalidad’…. ¡Y que patatín y que patatán! Bueno “muchaches”, el que está podrido soy yo, qué quieren que les diga… Disney empresa es —y nunca dejará de serlo— lo que todos ya saben y conocen al dedillo, y si tanto ansían que cambie entonces ganen dinero, viajen a EE UU, infíltrense en la industria de Hollywood y compren toneladas de acciones de dicha empresa. Otra manera no se me ocurre. El cine yanqui es, hoy día, esta bazofia que vemos en pantalla (con honrosas excepciones, se entiende…), y Disney solo hace aquello que lleva inscrito a fuego en su ADN estructural y nada ni nadie le impedirá hacerlo. Tomémoslo o dejémoslo. Muchos de entre los que tanto se quejan son incapaces de dedicarle una horita a otras cinematografías: afirman a gritos que el cine francés es aburrido, que el cine italiano no existe, que el cine coreano no se entiende una mierda… ¡y más patatín y más patatán! O sea, viven a las puteadas, pero se estrena “Capitán América Parte 16” y corren a verla antes de cepillarse los dientes. Entonces, ¿y si vamos despacito y por partes, y le damos una chance a cada producto sin tanto prejuicio delirante?

Cobra Kai 3ra Temporada – Crónica de un desastre anunciado.

Por Leonardo Tavani

Calificación: Regular ★★

           


Nos habíamos impuesto no volver sobre sucesivas temporadas de series que ya habíamos criticado, cosa que hicimos solo excepcionalmente y debido a las cualidades del producto en cuestión (caso de la segunda temporada de Westworld, cuya profundidad ameritaba el esfuerzo), pero en esta ocasión —y debido más que nada al peculiar derrotero de su narrativa— haremos una debida excepción. Se sabe, Cobra Kai nació como una apelación nostálgica al pasado reciente, a esos increíbles años ‘80s en los que todo era posible y hasta se nos permitía el lujo de la esperanza. También como una intrigante mirada a la vida de un perdedor. Pero lo interesante de la serie consistía en el concepto mismo de “perdedor”, ya que no se refería a alguien que hubiera abandonado sus estudios y saltara eternamente de empleos mediocres a otros peores (y que por supuesto no supiera siquiera comprometerse afectivamente con nadie). Está claro que Johnny Lawrence es todo eso y más, pero su condición de perdedor está definida realmente por su notoria incapacidad para elaborar la frustración. No vamos a ponernos sicoanalíticos, pero el concepto de “frustración” es definitorio y determinante para una vida humana saludable, ya que aquellos que no aprenden desde niños a lidiar con ella y superarla no logran convertirse jamás en individuos productivos, libres y autoconscientes. El niño es atávicamente egoísta dado que su condición biológica de dependencia exige de él echar mano de cuanto recurso le procure satisfacer sus deseos y necesidades, pero como es precisamente un “niño” —o sea, un ser cuyo cerebro está todavía en vías de desarrollo y maduración— es incapaz de distinguir ambos factores. O sea, para él lo que desea es igual a lo que necesita.

"FREAKY: ESTE CUERPO ESTÁ PARA MATAR" - Un Interesante giro Para Una Fórmula Agotada

Por Leonardo L. Tavani

Calificación: Buena plus ★★★+

    Más allá de los géneros cinematográficos, a los que los vanguardistas desprecian con la misma intensidad que al sentido común, los filmes de “fórmula” son ya un clásico en toda regla. Una “fórmula” no es un género en sí mismo, sino una suerte de plantilla argumental que puede aplicarse a diferentes géneros o incluso a un cruce entre ellos. Los filmes de adolescentes, y en particular los de asesinos seriales de púberes, son claramente una fórmula que el cine norteamericano ha explotado hasta el hartazgo. Lejos, lejísimo, han quedado dignos exponentes como Viernes 13 (Friday The 13th; 1980, Sean S. Cunningham) o la “multiclonada” Halloween (ídem; 1978, John Carpenter), a los que tanto la calidad de sus tramas como sus muy dignas realizaciones les valieron un lugarcito eterno en el corazón de los fans del gore y el “slasher”.

“TRYING” y “CASI UNA DUQUESA” (The Duchess) – Dos Miniseries de Comedia que Rompen con Todos Los Moldes

Por Leonardo L. Tavani   

    Trying ("Ciclos")—Excelente (★★★★★)— es una deliciosa miniserie británica coproducida por BBC y Apple TV + que transforma lo que pudo ser un mamotreto dramáticamente intenso en una luminosa comedia urbana poblada por personajes tan humanos como queribles. En seis acotadísimos episodios de apenas 30 minutos se asiste a las divertidísimas desventuras de una parejita de treintañeros londinenses que buscan concebir un hijo pero no lo logran, por lo que deciden —no sin ciertas reticencias— lanzarse a la aventura de adoptar. Claro que aunque Inglaterra no es Argentocracia (o República Burocrática Argentina, como ustedes prefieran), los chicos tendrán que afrontar algunos buenos trámites, ¡cómo no!, antes de enfrentarse al temible comité de admisión de parejas al programa de adopciones. Y como no podía ser de otra manera, tamaña decisión y semejante forma de desnudar la propia intimidad ante un “jurado” de extraños despertará temores, dudas, recelos y no pocas marchas y contramarchas.

"GAMBITO DE DAMA" (The Queen's Gambit/NETFLIX): UNA ACTRIZ ASOMBROSA PARA UNA MINISERIE MEMORABLE

Por Leonardo L. Tavani

Calificación: Excelente ★★★★★

    A modo de introducción, una apostilla personal: un amigo, luego de leer nuestra crítica a la serie Ted Lasso, se lamentó por no interesarse en absoluto por el fútbol, lo que a su modo de ver le impedía acercarse a esta magnífica comedia. Nuestra respuesta consistió también en un lamento, solo que en este caso se debió a la decepcionante comprobación de que habíamos fracasado a la hora de intentar explicar las virtudes del producto de marras. Porque ni Ted Lasso ni ninguna otra historia cuya trama gire en torno a una actividad humana específica (sea esta un deporte o una vocación artesanal) requiere en absoluto conocimiento previo de tal actividad ni muchísimo menos que ella le guste o siquiera le importe al espectador. Sería algo así como pretender que El Diablo Viste a la Moda (The Devil Wears Prada, 2006; David Frankel), filme que este crítico ama, fuera visto únicamente por personas involucradas en la industria de la moda. Un absurdo. Por el contrario, este tipo de historias resultan fascinantes precisamente porque nos abren una ventanita a un universo que nos resulta ajeno pero que a la vez nos despierta una morbosa curiosidad, y ciertamente que lo auténticamente importante en ellas es la cuestión humana que late y se mueve dentro de ese tal universo.

"TED LASSO" - Una Serie Magnífica que Reconcilia con la Comedia

por Leonardo L. Tavani

Calificación: Excelente (★★★★★)

    ¿La comedia es un género que debe provocar carcajadas desternillantes en los espectadores? Ciertamente no. La segunda acepción del término en el diccionario de la lengua española dice claramente “obra dramática de cualquier género”, y esto es así porque “drama” quiere decir propiamente “obra perteneciente a la poesía dramática”. O sea, toda representación que posea argumento lógico. Entonces, si la comedia no es ni debe ser por necesidad una sucesión hilarante de gags absurdos, tenemos que una buena comedia es aquella en la que los aspectos más trágicos y amargos de la vida se suavizan a partir de una visión menos subrayada y más esperanzada de las cosas. En la comedia hay conflicto, porque sin conflicto sencillamente no existiría acción dramática alguna, pero el conflicto en la comedia se resuelve por medios no trágicos. Por otra parte, comedia y comicidad no son conceptos análogos. La comicidad es parte del género cómico, que es como deberíamos denominar apropiadamente a las comedias hilarantes y/o absurdas. Las viejas películas mudas de la Kingston, de una bobina, eran comicidad pura. Sus persecuciones a toda velocidad, esos personajes que se daban golpes y tortazos a granel, así como sus policías de ficción que causaban más carcajadas que temor, eran una sucesión más o menos coherente de eventos meramente destinados a hacer reír (un análogo moderno sería la saga de La Pistola Desnuda, por caso). El elemento constitutivo del género cómico es, pues, el gag. La comedia, en cambio, ciertamente contiene o puede contener gags, pero ellos no son ni su esencia ni su conclusión. La comedia, por lo tanto, no necesita arrancar carcajadas ni provocar delirio para ser tal. Es una mirada ácida, pícara, poco complaciente y aguda de la vida y sus circunstancias, y como tal establece un clima narrativo, una pátina estilística que la torna inconfundible.

"EMILY EN PARÍS": UNA NORTEAMERICANA SUELTA EN LA CIUDAD DEL AMOR

por Leonardo L. Tavani

Calificación: Excelente (★★★★★)

    Darren Star no come vidrio. Se formó bien de abajo en las lides de producción aunque también debutó muy temprano como guionista con una divertida comedia romántica de ciencia ficción (extraña mezcla, lo sabemos, pero que en este caso funcionó) titulada Goin’ Time on Planet Earth (1988, Charles Matthau). En 1991 hizo lo propio con If Could Cool Kill (William Dear), en la que Richard Grieco (por entonces una estrella juvenil en ascenso) se convertía en un espía adolescente a la fuerza en medio de un viaje de estudios a Francia. Pero su formación estuvo ligada siempre a la tevé y bajo el paraguas de grandes veteranos del medio, como el muy querido Aaron Spelling (papá de Tori, probablemente el único gran pecado en la vida del creador de El Crucero del Amor), bajo cuyas órdenes supo producir Beverly Hills 90210 y MelrosePlace, entre otras.

“BRIGADA-A” (“The A-Team”): UNA SERIE INOLVIDABLE


Historias en Serie: Las Series Que Hicieron Historia / 3ra Entrega
HOY: Brigada-A
 Emitida por NBC desde el 23 de enero de 1983
al 8 de marzo de 1987. 98 episodios de 45 min. aprox.

Por Leonardo L. Tavani
Un coronel de inteligencia superior, apodado “Aníbal” tanto en honor al célebre caudillo cartaginés como debido a su enorme capacidad para la estrategia; un piloto experto en misiones suicidas que presenta personalidades múltiples; un teniente narcisista, seductor y todo un profesional de la estafa; y por último un sargento fortachón, malhumorado y rebelde, apodado “B.A.” (“bad attitude”/ mala actitud en inglés), cuyas habilidades mecánicas y su capacidad para construir una grúa con un triciclo viejo disculpan su patológico terror a volar… pues bien, ¿este “grupejo” no les suena de algún lado? Seguro que sí, pero si acaso durante los últimos 38 años algunos de ustedes no estaban en la superficie de este planeta, los invitamos a conocer el fascinante mundo del comando clandestino más divertido, temerario e inolvidable del mundo. Para los que tienen la edad del autor será —en cambio— un bienvenido viaje a la nostalgia. Pasen y vean, entonces, esta es la historia de Brigada-A.

ZOMBIELAND DOUBLE TAP y JEXI: DOS PERLITAS PARA ALEGRARNOS EL 2020


Por Leonardo L. Tavani       
Nuestro primer artículo del recién estrenado año 2020 estará dedicado a dos estrenos de finales del 2019, uno de los cuales no se estrenó aun comercialmente en nuestro país, y que nos han causado una enorme satisfacción. Hollywood pasa, cómo ignorarlo, por una de las crisis creativas e industriales más profundas de su larga historia. Que de su seno broten dos películas originales, creativas y realizadas con absoluta maestría, no puede menos que brindarnos esperanzas. Acompáñennos a descubrir Zombieland Double Tap y Jexy, dos productos que se las traen. Y un muy buen año para todos.

“BONDING”, “DICKINSON” y “THE MARVELOUS MRS. MAISEL”: Tres Series que Rompen todos los Moldes y Nadie se Debe Perder.


Por Leonardo L. Tavani
Aunque nos habíamos juramentado no reincidir en los artículos “multicríticas”, volvemos, de manera limitada, a presentarles tres análisis consecutivos de series que nos han causado una duradera y muy grata impresión. Se trata de productos de impecable factura y perfecta realización que merecen de la mayor difusión y que brindan muchísima tela para cortar. Por razones de espacio hemos dejado afuera a Pennyworth (2019), absoluta genialidad ambientada en la Inglaterra de los años ‘60s, aunque en verdad se trata de una realidad alterna; y es en dicho universo paralelo en que se mueve el joven Alfred Pennyworth (el futuro “mayordomo” de Bruce Wayne/Batman), un ex oficial de las SAS que se topará con el misterioso Sr. Wayne y la Srta. Kane, americanos que trabajan para la CIA y quienes lo involucrarán en la contrainteligencia de una conspiración terrorista de ultra derecha. Producción íntegramente británica, la recomendamos vivamente, le brindamos nuestra máxima calificación, pero optamos por no extender el presente trabajo con su análisis. Las que siguen, pues, son nuestras elegidas. ¡Y vaya que valen la pena!

¡Amamos Tanto a Doris..! – Un Amoroso Repaso por la Vida y Filmografía de Doris Day.


por Leonardo L. Tavani
Era la última sobreviviente del Hollywood dorado, la “última mohicana”, si prefieren. Verla en pantalla era amarla, sentirla cercana, absolutamente real: era la chica de al lado, la mujer con la que podías soñar, nada que ver con esas ‘starlets’ hipersexuadas e inaccesibles que estaban a millones de kilómetros de nuestras vidas. Fue una bailarina fantástica, una cantante de lujo y una actriz luminosa y dotada; infravalorada por la crítica snob y la propia industria, la que sin embargo se beneficiaba de los enormes ingresos por taquilla que generaba, ella logró lo que —incluso hoy día— parece tan difícil e inaccesible para tantos artistas, conquistar el corazón del público. El romance entre ella y nosotros tuvo vaivenes, sin duda, y no es menos cierto que las últimas décadas la tenían un tanto olvidada, pero algunos de nosotros no la dejaremos ir… No señor, de ninguna manera. Nos hizo muy felices, y lo gritaremos a los cuatro vientos. Se fue de gira eterna este lunes 13 de mayo, pero la magia del cine (y de la web, por cierto) nos permite volver a ella siempre que queramos. Lo haremos una vez más. ¡Te amamos Doris! ¡Gracias por la magia!

“Un Buen Año”: Para Saborear la Vida como al Mejor Vino


Por Leonardo L. Tavani
Calificación: Muy Buena ★★★★

A Good Year (Un Buen Año) Inglaterra, Francia; 2006.
Dirección: Ridley Scott – Guón: Marc Klein- Elenco: Russell Crowe - Albert Finney – Abbie Cornish – Marion Cotillard – Didier Bourdon – Tom Hollander . – Fox y Scott Free Productions, 117 min.-

En la pared de la aséptica oficina se halla un impresionante cuadro de Van Gogh. Luce real. Max pregunta cuánto costó y su jefe y mentor le responde, “u$s 200.000; es una réplica, claro. No creerás que tendría el original aquí, ¿no? Ese está en mi bóveda privada.” Horas después, de vuelta en esa oficina para entregar una respuesta definitoria acerca de su futuro empresarial, Max volverá a formular una pregunta. Con los ojos fijos en el cuadro, inquirirá: “¿Cuántas veces lo ves, Nigel? ¿Cómo cuántas veces bajas a tu bóveda…?”. Esta secuencia, que en realidad pertenece a los minutos finales del filme, encierra la maravillosa sabiduría que se halla esparcida, aquí y allá, por las casi 2 horas de metraje de esta película para disfrutar con todos los sentidos. Y una que vale la pena, por cierto, porque —casi sin quererlo— parece tener el secreto de la vida. Que incluye la ‘felicidad’, ciertamente, pero que es algo mucho más profundo que ella; porque tal vez, luego de muchas vendimias transcurridas, hayamos olvidado cómo vivirla. Cómo saborearla. En fin, esta peli estaba allí desde 2006 pero se nos había escapado por completo, ni siquiera sabíamos de su existencia; y ahora, cuando la descubrimos por accidente, nos hizo un poco más felices: nos dejó una pista más acerca de cómo jugar este mágico juego que se acaba demasiado pronto, pero que siempre vale la pena. La vida es como el vino, y el vino es como el hombre que lo hace. Así es Un Buen Año / A Good Year, y por ello los invitamos a sumergirse en ella. Será toda una celebración.

“ANT-MAN and THE WASP”: Diversión Asegurada para Espectadores Exigentes


Por Leonardo Tavani
Calificación: Muy Buena ★★★★

Ant-Man And The Wasp (ídem). EE UU, 2018.
Dirección: Peyton Reed – Música: Christophe Beck – Elenco: Paul Rudd, Michel Douglas, Evangeline Lilly, Walton Goggins, Laurence Fishburne. – Marvel Studios/Buena Vista Distributors.-

Ya resulta un lugar común afirmar que el cine de “superhéroes” se ha transformado en el western del siglo XXI. En un artículo del pasado año habíamos citado esta frase de James Mangold, director de la amarga y desencantada Logan (2017), verdadera gema del género. Si bien advertíamos entonces que se estaba llegando a un punto de saturación peligroso, dado que el cine basado en cómics no posee la amplitud temática que el western sí ostenta, la realidad se encargó de sepultar parcialmente nuestras profecías. Y decimos “parcialmente” porque en efecto se produjo tal encerrona creativa, perfectamente visible a través de los guiones de gran parte de los filmes de este subgénero en los últimos 3 años; con notorias excepciones, eso sí. Pero, por otra parte, ocurre que sus recaudaciones de taquilla son cada vez más altas (incluso las de un filme como Black Panther, cuyo personaje central resulta menos popular que otros de la misma factoría), cuestión que también tiene sus excepciones, especialmente en el “teamD.C. Comics. Pero claro, como lo explicamos en la introducción de nuestra reciente crítica a Venom, somos de esos nostálgicos setentosos/ochentosos que vemos casi todo exponente de este género por puro despecho hacia nuestra infancia, cuando este cine casi casi no existía. Y por eso mismo fuimos a por Ant-Man and The Wasp, quizás movidos por el recuerdo de un muy buen antecedente como lo fue su predecesora; pero está claro —y no caben dudas de ello— que de ningún modo esperábamos encontrarnos con un filme todavía más divertido, más sólido argumentalmente, y con más aciertos que el original, elementos todos que lo elevan por sobre su marca de origen. Echémosle un vistazo.

“Mi Ex Es Un Espía”: Dos Amigas con Licencia para Matar

por Leonardo L. Tavani
Calificación: Buena ★★★
Mi Ex Es Un Espía (The Spy Who Dumped Me) EE UU, 2018. Lionsgate & Imagine Entertainment; 117 min.-
Dirección y Guión: Susanna Fogel – Fotografía: Barry peterson – Música: Tayler Bates – Elenco: Mila Kunis, Justin Theroux, Kate McKinnon. Gillian Anderson, Sam Heughan, Fred Melamed y Hasan Minhaj.-
Estrenada en Buenos Aires el pasado 30 de agosto, acabamos de ver Mi Ex es un Espía, comedia de acción y espionaje dirigida por Susanna Fogel y protagonizada por Mila Kunis y Kate McKinnon. Veamos a continuación qué tan aceitada está la maquinaria hollywoodense y cómo se ha comportado con esta interesante producción.

“Mi Obra Maestra”: Una Amistad a Prueba de Estafas



Por Leonardo L. Tavani
Calificación: Buena ★★★
Mi Obra Maestra.  Argentina-España, 2018.
Dirección: Gastón Duprat – Guión: Andrés Duprat - Música: Emilio y Alejandro Kauderer –  Elenco: Luis Brandoni, Guillermo Francella, Andrea Frigerio, Raúl Arévalo.-
Arturo y Renzo son amigos de toda la vida. La suya es una de esas amistades que trascienden todas las cosas y superan cada agachada posible. ¡Y vaya si Renzo ha cometido agachadas…! Especialmente hacia su sufrido camarada, que ya no sabe cómo justificar la lealtad que a duras penas le mantiene. La vida, la vejez, los fracasos; esas y muchas otras cosas han llevado a ambos hacia extremos opuestos. Renzo Nervi, artista plástico que alguna vez conoció las mieles del éxito, ha profundizado cada una de esas manías que la juventud disimulaba. Misántropo, desencantado de todo, narcisista pero a la vez autodestructivo, el pintor parece no poder evitar profundizar la caída perpetua en que ha convertido su existencia. Ya no vende un cuadro ni por casualidad, su arte parece perdido en el limbo del hastío, y su soledad se disimula con pequeños rituales sin sentido.

“Espiando a los Vecinos”: Una Comedia de Espionaje digna de los Mejores Antecedentes del Género


Por Leonardo Tavani
Calificación: Muy Buena (★★★★)
Espiando a los Vecinos (Keeping Up with the Joneses)
EE UU, 2016. 105 min.
Dirección: Greg Mottola - Guión: Michael LeSieur - Música: Jake Monaco
Fotografía: Andrew Dunn - Reparto: Jon Hamm, Isla Fisher, Zach Galifianakis,
Gal Gadot, Maribeth Monroe, Ming Zhao, Jeff Chase, Ari Shaffir, Cullen Moss,
Amy Parrish, Inder Kumar, Patton Oswalt, Matt Walsh, Michael Liu, Kevin Dunn.
Productora Fox 2000 Pictures / Parkes+MacDonald / Image Nation.-
   De vez en cuando Hollywood te sorprende. Es cierto que ya no lo hace tan a menudo como antes, más bien una vez cada muerte de Papa, pero cuando eso sucede te embarga una sensación de euforia difícilmente comparable a ninguna otra cosa. Exceptuando eso, claro está. Esto viene a cuento porque Espiando a los Vecinos, filme que se nos había escapado olímpicamente, resulta una gratísima y muy divertida sorpresa, un afortunado y bienvenido regreso de la comedia de espionaje. Ahora bien, que los yanquis son expertos en mezclar géneros nadie lo duda. Dueños de la coctelera de oro, han sabido conjugar con suma maestría líneas y estilos narrativos que otrora parecían estancos e inamovibles. De entre esas mágicas alquimias es la Comedia Policial la que más frutos artísticos —y comerciales— ha conseguido a través de los años. Por “policial” entiéndase tanto las variantes de espionaje, thriller, atracos, gángsteres y acción. Viene a nuestra memoria una joyita como The In-Laws (1979, Arthur Hiller), maravilloso filme en el que un rutinario dentista —cuya hija acaba de casarse— se ve invadido por su reciente consuegro, quien dice ser agente de la CIA y junto al cual vivirá por la fuerza una alucinante aventura que lo dejará al borde del colapso. Esos dos monstruos de Alan Arkin (The Seven Percent Solution, 1976) y Peter Falk (Columbo, 1971-‘77; Cookie, 1989) se divirtieron como nunca gracias a un perfecto guión de Andrew Bergman (Un Novato en la Mafia/The Freshman, 1990) en el que todo era perfectamente posible. La remake de hace unos años, con un avejentado Michael Douglas en el rol del consuegro invasivo, causaba vergüenza ajena, por decir lo menos.

COBRA KAI: “Karate Kid” 34 años Después

Por Leonardo Tavani
Calificación: Muy Buena ★★★★
Cobra Kai (Ídem) EE UU, 2018.
Serie de Tevé presentada por Youtube on demand
10 episodios de 30 minutos.
            En 1984, en ocasión de su estreno, el gran crítico Roger Ebert escribía que no deseaba en absoluto ver The Karate Kid. Cuenta que le echó una mirada al título y de inmediato pensó que se trataba de (a) una secuela de Toenails of Vengeance (sic en el original), o (b) una aventura tipo Ricky Schroder contra el Megaloth Man (sic). “I was completely wrong”, dice al final de la frase. No hace falta traducción. En Argentina el filme se estrenó al año siguiente, principios de 1985, y los que sí fuimos con ganas a verla teníamos (como este humilde escriba) 16 años. O algo menos. O apenas poco más. Y a esa edad íbamos a ver cualquier cosa que en su título contase con expresiones como “karate”, “kung-fu”, “combat” o “killer”. Lo que no imaginábamos, a igual que Ebert, es que nos toparíamos con la más conmovedora, movilizante y a la vez divertida, atrapante y vibrante historia de amistad como pocas veces se había visto antes.

“En La Zona Gris (In The Grey)” – Un Guy Ritchie que olvidó cómo hacer Cine.

  Por LEONARDO L. TAVANI Calificación: Regular ★★      No invento nada nuevo, y de hecho decenas de críticos lo han dicho mejor y much...