Por Leonardo L. Tavani
Charlie’s
Angels (2019) (Buena ★★★)
es un filme feminista, lo que a priori no es malo ni está prohibido por ninguna
ley, pero por cierto que le resta credibilidad y “alma”. Es peligroso hablar de
credibilidad en lo que atañe a una cinta de acción puramente escapista, lo que
hoy día quiere decir “fantasiosa”,
pero esa alquimia maravillosa que hemos dado en llamar “suspensión temporal del sentido crítico y la incredulidad” —que
también opera en el teatro— deja de funcionar si el producto baja tanta pero
tanta línea como para que sus “hilos” se vean desde kilómetros de distancia. La
genialidad de Mr. Chassman consistía en dotar de tal “realismo” a su muñeco
Chirolita como para que todos creyéramos indubitablemente que era un niño
grande lleno de ingenuidad.








