Por LEONARDO
L. TAVANI
En abril del presente
año iba a producirse el estreno mundial de No Time To Die, la vigesimoquinta
película de una saga multimillonaria que redefinió para siempre la acción, la
aventura, el exotismo y la sofisticación. Pandemia mediante, el próximo mes de
octubre (aunque podría retrasarse a noviembre, según se aclara) Daniel Craig se
pondrá su traje “Saville Row” por última vez y todos nosotros podremos asistir
a esta increíble alquimia que ha hecho posible que un personaje surgido de la
literatura popular de principios de los años ‘50s siga saludablemente vigente
casi 60 años después, cuando los desestabilizadores cambios tecnológicos,
culturales y comunicacionales de los últimos 20 años han dejado en el olvido
tantas y tantas sagas quizás más prestigiosas. Con nuestra garantía personal de
brindarles información histórica veraz y basada en fuentes confiables, mucha de
la cual dará por tierra con datos erróneos repetidos hasta el hartazgo por toda
la web, los invitamos cordialmente a dar un paseo por la trama secreta del
nacimiento de la serie de películas más fascinantes que pudieran concebirse:
las de James Bond, agente 007 con licencia para matar, al Servicio Secreto de
Su Majestad.









