Cupido y Psiqué: Cuando el Amor Supera los Prejuicios


por Leonardo Tavani

Calificación: Excelente (★★★★★)

Cuando Cae la Noche (When Night is Falling) Canadá, 1995.          Dirección y Guión: Patricia Rozema – Música: Lesley Barber – Elenco: Pascale Bussières, Rachael Crawford, Henry Czerny, David Fox. – 96 min.-


            Petra, tan bella como inasible, recibe a Camille en su carromato del “Cirque du Sortilégès”. Antes, cuando se conocieron por azar en una vulgar lavandería, Petra cambió deliberadamente sus bolsas para poder volver a ver a Camille. Ahora, mientras la visitante se admira del mundo surrealista que es el backstage de ese circo trashumante, Petra —con la mayor solemnidad y las brillantes pinceladas del deseo coloreando su rostro— le susurra: “amaría verte a la luz de la luna, con tu cabeza recostada y tu cuerpo en llamas” (I’d love to see you in the moonlight with your head thrown back and your body on fire). Así es Cuando Cae la Noche, un film de arrebatador romanticismo, profundo lirismo y sensual erotismo; una maravillosa vuelta de tuerca al mito de Cupido y Psiqué, encarnado en estas hermosísimas mujeres que no pueden ser más distintas, pero que sin embargo hallarán el amor en medio de los prejuicios religiosos, los propios temores y los fantasmas del pasado.

“Rambo”: Un Enredo Ideológico que bien Vale Desatar

Por Leonardo Tavani
Calificación: Muy Buena (★★★★)

Rambo. (First Blood) EE UU, 1982.
Dirección: Ted Kotcheff -Guión: Kozoll, Sackheim y Stallone - Elenco:
Silvestre Stallone, Brian Dennehy, David Caruso y Richard Crenna.-
Columbia Tri-Star, 97 minutos.-      

35 años después revimos “Rambo”. La idea era emprender un artículo que analizara la influencia de la política en las películas de la era Reagan. Ya lo habíamos sugerido con mucho humor (esperamos que les haya gustado) en nuestro paper Breve guía infantil sobre las ideas en el cine de los '80s en sólo 4 ejemplos . Allí repasábamos satíricamente 4 filmes que contrabandeaban ideas liberales completamente opuestas al clima de época que se vivió durante los 8 años de Ronald Reagan al frente de la Casa Blanca. Rambo era mencionada apenas como la iniciadora de un aluvión de cintas ultra patrióticas, anti comunistas, reaccionarias y xenófobas. Pero no quisimos decir que dicha peli fuera todo eso, sino que quedó marcada como la iniciadora de esa movida, la que en realidad se consolidó con su secuela (Rambo: First Blood Part II, 1985; George P. Cosmatos); de hecho, nuestra memoria no nos había  traicionado, y ahora hemos podido corroborar como este impactante film ha sido víctima de una confusión ideológica que desmereció sus muchas virtudes. Intentemos una aproximación a este fenómeno.

La Casa de Papel: El Más Estimulante Robo de Este Siglo

Serie de Tevé
Por Leonardo Tavani
Calificación: Muy Buena (★★★★)

La Casa de Papel.  España, 2017.
Producción de Atresmedia para Antena 3. Auspiciada por Netflix.
Dirección: Álex Pina (creador)Jesús ColmenarMiguel Ángel VivasAlex Rodrigo,Alejandro BazzanoJavier Quintas -Guión: Álex Pina, Esther Martínez Lobato, David Barrocal, Pablo Roa, Fernando Sancristóval, Javier Gómez Santander, Esther Morales - Elenco: Alba FloresPaco TousÁlvaro MorteÚrsula CorberóPedro AlonsoMiguel Herrán,Kiti ManverEnrique ArceMaría PedrazaAnna GrasFernando SotoDarko Peric,Juan FernándezItziar ItuñoJaime LorenteFran MorcilloRoberto García Ruiz,Esther AceboMario de la RosaClara AlvaradoMiguel García.-
Temporada única de 15 episodios para España y 19 para netflix.-      

   Se estrenó en Argentina —vía Netflix— apenas el 20 de diciembre del año pasado, pero ya es un fenómeno social en ascenso (e imparable). Se oye hablar de ella tanto en una fiambrería como en una oficina de primer nivel, las redes sociales multiplican sus comentarios (y los “likes”) hasta el infinito y el ingobernable negocio de la piratería digital se frota las manos satisfecha del golazo que anotó. Se trata de la serie española que ha revolucionado el gallinero audiovisual, la mejor muestra de que el talento, la originalidad y el olfato comercial pueden ir de la mano, juntitos y a paso firme. Se titula La Casa de Papel y ese nombre ya es una marca registrada. Pocas producciones iberoamericanas pueden jactarse de ello, y aquí intentaremos demostrar el por qué de este innegable mérito. Vamos a por ello.   

La Hora del Espanto: Un Viaje nostálgico a la Matinée de los Sábados


por Leonardo Tavani

Calificación: Excelente ★★★★★

 

La Hora del Espanto (Fright Night) EE UU, 1985.

Dirección y guión: Tom Holland – Fotografía: Jan Kiesser – Música: Brad Fiedel - Diseño de Producción: John DeCuir - Elenco: Roddy McDowall, Chris Sarandon, William Ragsdale, Amanda Bearse, . – Columbia Pictures, 105 min.-

            Juguemos a “El Túnel del Tiempo”. Pero no solo juguemos a viajar por él, sino a marcar las diferencias en el espejo que se halla a ambos lados del túnel temporal. Porque la magnífica película que vamos a reseñar (y que ustedes ya saben será apenas una excusa para hablar de otros temas conexos) tiene remake bien nuevita y a puro efecto digital, así que podremos divertirnos con el jueguito de las siete diferencias. 

“Sirenas”: Cuando las Hadas Seducen a Eros



por Leonardo Tavani

Calificación: Excelente. (★★★★★)

Sirens (Sirenas). Australia/Gran Bretaña, 1994. 94 min.
Dirección y Guión: John Duigan. Fotografía: Geoff Burton. Edición: Humphrey Dixon.
Música: Rachel Portman. Elenco: Hugh Grant, Sam Neill, Tara Fitzgerald, Elle MacPherson, Portia de Rossi, Pamela Rabe y Mark Gerber.-

Estrenada en Argentina el jueves 2 de Marzo de 1995.-




            ¿Cómo puede caber tanta magia en apenas 94 minutos? ¿Cómo se hace para entregar tal intensidad sensorial, tanta apabullante belleza? ¿Cómo se alcanza a hablar de tantos tópicos profundos diciendo tan poco y sugiriendo tanto? ¿Cómo puede uno enamorarse así, tan perdidamente, de un filme esplendorosamente pícaro como éste? Se puede, pueden creerlo. Se puede, porque en ciertas ocasiones, cuando los astros y las hadas del arte así lo quieren, todo confluye providencialmente para crear una obra mayor; una capaz de movilizar el deseo, la imaginación y la pasión. Acompáñennos a recuperar el amor incondicional por el cine, por ese cine que transforma y moviliza, ese cine que nos provoca y nos hace cosquillas en el deseo. Esta vez resultará muy fácil, porque Sirenas une en místico matrimonio a Eros y Afrodita, y los resultados no pueden menos que encender hasta las piedras. Pasen y gocen, todo está permitido.

Casablanca: Un Film para la Eternidad



por Leonardo Tavani
Introducción Necesaria
     
  
Todo comenzó con los hermanos Lumière, allá en la Francia de la Belle Époque, cuando París se enorgullecía no solo del arte y las letras sino de las luces de la ciencia y la razón, cuando la Exposición Mundial de 1889 presentaba la monumental torre que aún hoy simboliza la potencia emprendedora del ingobernable espíritu humano. Y durante un tiempo fuimos felices, gozosos de asistir a una sala colmada de personas  ávidas de emociones, deseosas de verse reflejadas en la pantalla, dispuestas a soñar con esas fantasmagorías arropadas en claroscuros. Por un módico precio, por apenas unas monedas, se podía escalar el Kilimanjaro hasta hundirse en sus nieves eternas, remontar el Ganges para llegar hasta el Punjab, sentir que besábamos a Maureen O’Hara y que sus  labios nos envolvían en la oscuridad. No cabe duda, éramos felices. 

Myron Selznick: Fuego y Pasión, Negocio y Revancha

por Leonardo Tavani


            Hollywood esconde historias increíbles, vidas truncadas, golpes de suerte y toda una serie de anécdotas tan sorprendentes que dejarían sin argumentos a los antiguos griots, esos narradores profesionales que hechizaban a sus oyentes en los oscuros zocos marroquíes. Tan solo hay que saber buscar; buscar y desenterrar. Porque muchas de esas historias están casi a la vista, aplastadas bajo pocos centímetros de mentiras, porque han sido disimuladas por un batallón de escribas a sueldo, mercenarios de la palabra que apenas por una promesa —la de una exclusiva con la estrella de turno— o un pueril soborno, ejecutaban el trabajo sucio de sus mandantes.
            La que sigue, quizás más corta que otras ya narradas, es una de aquellas. 
            El 5 de octubre de 1898 nació en Pittsburgh, Pennsylvania, Myron Selznick. Había llegado al mundo con una misión, secundar a su padre en el recientemente descubierto negocio cinematográfico, pero la quiebra de éste y el escarnio que sufrió por parte de los principales magnates de la industria, lo transformaron en una fuerza vengadora de magnitud inimaginable. Una fuerza que lo impulsó durante toda su corta vida, pero que a la vez lo consumió por dentro y por fuera. Cuando murió, con apenas 45 años, quedaban apenas despojos del hombre que había sido, el verdadero creador del oficio de representante de actores, el que redefiniría el término agente

Oscar 2018: La Forma de la Decadencia


por Leonardo Tavani

  Ya se sabe, cada año se agitan las mismas ansiedades, las mismas apuestas, idénticos favoritismos, repetidos olvidos o maliciosas omisiones. Antes, mucho antes, la ceremonia de entrega de los premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas —ampuloso título para lo que no es otra cosa que una entidad proteccionista— representaba no ya el glamour ni el oropel del show-bussines, sino la más maravillosa forma de celebrar el amor por el cine. Como un chico que se desayuna con que los reyes magos son los padres, apenas creciditos intuíamos que detrás de cada premio había un sólido interés corporativo, algún pase de facturas o meros caprichos de gente que se siente poderosa. Pero la veíamos igual, la disfrutábamos con ganas, nos enojábamos cuando perdía nuestra favorita o, ya de madrugada, gritábamos el premio mayor con más fuerza que un gol de Palermo. Siempre supimos que se trataba de un premio doméstico, que apenas si le daba cinco lugarcitos a otras cinematografías, pero su universalidad estaba dada no ya en la agresiva difusión mundial de sus películas, sino en el imaginario socio cultural del mismísimo corazón de Occidente. Este redactor no se cansa de repetirlo: Casablanca (tomada como ejemplo y paradigma, se entiende) moviliza lo mejor de nosotros, nos habla al oído y en nuestro idioma, despierta emociones que creíamos marchitas. Es universal. Pinta tu aldea y pintarás el mundo. Sabias palabras. 

La Pasión según Rita Hayworth

 por Leonardo Tavani
  Lo tuvo todo. Fama, hombres, dinero, admiración mundial. Fue musa y amante, heroína y ángel caído. Se construyó a sí misma, se perfeccionó, supo esperar y luego aprovechar su momento. Fue adorada por los hombres y envidiada por las mujeres, tuvo el mundo en un puño pero acabó tristemente enferma y casi olvidada. Desde su niñez, cuando se esforzaba al máximo para complacer a su padre, el bailarín Eduardo Cansino —exigente y despótico—, no hizo otra cosa que buscar hombres que llenaran los zapatos de esa figura esquiva y poco afectuosa, que pudieran brindarle seguridad y una genuina sensación de cariño. Alguna vez, cuando se le preguntó por su agitada vida sentimental, respondió con sincera amargura: “casi siempre es lo mismo. Se acuestan con Gilda, pero amanecen conmigo[1]. Se refería al personaje que la había convertido en un mito viviente, el del film homónimo de 1946, que acabaría volviéndose parcialmente en su contra. Los hombres la verían casi siempre a través de ese prisma de sensualidad y erotismo, desencantándose invariablemente con la mujer real, y la industria de Hollywood la encasillaría hasta el punto de no saber qué hacer con su madurez posterior ni con su enorme talento. Porque lo tenía; lo había trabajado y desarrollado hasta convertirse en una muy competente actriz capaz de asumir desafíos superiores. Pero tuvo muy pocas oportunidades de demostrarlo en plenitud. De todos modos, la parábola de su vida y su fulgurante carrera bien valen este recuerdo. Acompáñennos en este viaje.

Anita Loos: La Mujer que Guionó su Vida

por Leonardo Tavani

Imaginen la vida en 1913. La cultura, la tecnología, los prejuicios. Imaginen un mundo que todavía está despellejándose al siglo XIX, con algunos significativos avances pero aún con demasiados corsés, y no solo ciñendo los talles femeninos, sino ajustando las cabezas de la sociedad toda. Ahora imaginen ser una chica de apenas 20 años anclada en ese año preciso y a punto de partir de un pueblito perdido en California. No darían ni un dólar por ella, ¿verdad?; ni tan siquiera cien de nuestros devaluados pesos... A lo sumo un esposo decente que no le pegue y a parir hijos y fregar platos. Si ella hubiera nacido en Nueva York, bueno, tal vez sería otra la historia; pero allí, quién sabe... Pero claro, hasta en el desierto florece una flor, y de vez en cuando alguien rompe con todo lo establecido, se carga todos los prejuicios y avanza más lejos que nadie en su generación. Generalmente se piensa en un hombre, pero demasiadas veces es una valiente mujer la que se libera de todas las ataduras y echa a volar su talento, originalidad y libertad interior. Y así hace historia. Bien, pueden creerlo, ella lo hizo. Historia, digo, y todavía más. Tal vez su nombre no les suene, quizás estemos demasiado al sur para tenerla presente, —tal vez una guionista concite menos interés que una rutilante estrella— pero si el cine de Hollywood puede todavía presumir de su fértil pasado se debe en gran parte a ella, a una mujer diminuta, flaquísima, algo pálida y con frecuencia ojerosa, pero vitalmente fresca, creativa y femenina, con toda la precisa pero amplia carga que ese término implica. Jamás se autoproclamó feminista, pero lo fue a su pesar, ya que vivió con libertad, autodeterminación y verdadera pasión por la vida. Dejó una marca, abrió una huella y se bebió la vida. La chica de 20 años en ese encorsetado año de 1913 se llamaba Anita Loos. Sus 87 años sobre este planeta fueron como un huracán. Bien valen un artículo, aunque lo escriba un dinosaurio como este autor.         

 

“En La Zona Gris (In The Grey)” – Un Guy Ritchie que olvidó cómo hacer Cine.

  Por LEONARDO L. TAVANI Calificación: Regular ★★      No invento nada nuevo, y de hecho decenas de críticos lo han dicho mejor y much...