Fantasmas y Mansiones Embrujadas: O Cuando las Sábanas dan Miedito


Por Leonardo L. Tavani

Estimados Amigos: abandonamos, por esta vez, la solemnidad de nuestros últimos artículos —solemnidad obligada, por cierto, a causa de sus temas (caza de brujas, nazi-fascismo, etc.)— y les proponemos divertirnos un rato. ¿Cómo? Pues bien, con una demora de algo más de un año, vimos finalmente la primera temporada de la serie de Netflix y Paramount The Haunting of Hill House (2018), ciertamente muy interesante, pero a la que muy bien le haría un poco de sana desmitificación y —no poca cosa— tomarse a sí misma menos seriamente. ¡Y entonces se nos prendió la lamparita! (¡perdón Edison!) Llevamos casi 120 años pensando que los únicos protagonistas del cine de terror son los monstruos clásicos de la literatura decimonónica, Drácula, Frankenstein, el Hombre Lobo y demás mascotas… Pero, ¿y los fantasmas? ¿Acaso no hay un maldito sindicato que reivindique los derechos de estos verdaderos desheredados de la gran pantalla? Sí señor, ¡El Cine Por Asalto los vindicará! Así pues, espectros, aparecidos, luz mala, fantasmitas amigables y Zulma Lobato, ¡vamos por ustedes!
A seguir leyendo, entonces, que el tren fantasma es más caro y no asusta a nadie.

“BONDING”, “DICKINSON” y “THE MARVELOUS MRS. MAISEL”: Tres Series que Rompen todos los Moldes y Nadie se Debe Perder.


Por Leonardo L. Tavani
Aunque nos habíamos juramentado no reincidir en los artículos “multicríticas”, volvemos, de manera limitada, a presentarles tres análisis consecutivos de series que nos han causado una duradera y muy grata impresión. Se trata de productos de impecable factura y perfecta realización que merecen de la mayor difusión y que brindan muchísima tela para cortar. Por razones de espacio hemos dejado afuera a Pennyworth (2019), absoluta genialidad ambientada en la Inglaterra de los años ‘60s, aunque en verdad se trata de una realidad alterna; y es en dicho universo paralelo en que se mueve el joven Alfred Pennyworth (el futuro “mayordomo” de Bruce Wayne/Batman), un ex oficial de las SAS que se topará con el misterioso Sr. Wayne y la Srta. Kane, americanos que trabajan para la CIA y quienes lo involucrarán en la contrainteligencia de una conspiración terrorista de ultra derecha. Producción íntegramente británica, la recomendamos vivamente, le brindamos nuestra máxima calificación, pero optamos por no extender el presente trabajo con su análisis. Las que siguen, pues, son nuestras elegidas. ¡Y vaya que valen la pena!

VINCENT PRICE o El Macabro Arte de Estremecer


Por Leonardo L. Tavani
Altísimo, casi interminable, dueño de una figura que imponía presencia y respeto, de aspecto cuidado y siempre impecable, culto y refinado, Vincent Price llegó al cine proveniente del teatro, siendo su impactante voz y su magnífica dicción las que, a la larga, le depositaron en las tenebrosas mazmorras del género de terror, al que dotó de una dignidad actoral que casi nadie había logrado antes. Aunque nunca quiso que se lo recordara únicamente por sus papeles de malvado, ya que había tenido una dilatadísima carrera antes de aquellos, lo cierto es que sin necesidad alguna de prótesis o maquillaje, le bastó con la sorprendente fuerza expresiva de su mirada, con su porte victoriano y su voz inolvidable para hacerlos suyos y reinar en absoluta soledad. Fue un hombre renacentista: coleccionista y marchante de arte, cocinero y exquisito gourmet, crítico gastronómico, crítico de arte, articulista y conferencista, miembro de grupos de lectura y debate, poseedor de tres títulos universitarios y dos doctorados… en fin, un hombre tan singular, y a la vez tan ignorado —tan oculto detrás de su encasillamiento en el género gótico— que merecía un artículo que lo revelase en toda su polifacética magnitud. Acompáñennos a recorrer la vida y la obra de un actor singular y un ser humano de múltiples dimensiones. Vincent Price.

CINE Y FASCISMO: ALEMANIA e ITALIA (1925-1945)


Por Leonardo L. Tavani
Mussolini y Hitler en la visita que el Führer hiciera a Italia
Los dos regímenes más autoritarios de la Europa occidental en el primer tercio del siglo XX, el Nacional Socialismo de Hitler en Alemania, y el fascismo italiano de Mussolini y sus ‘Camisas Negras’, se interesaron vívidamente en el cine como vehículo  propagandístico y —por sobre todo— de “reeducación popular” en los “valores” y dogmas de cada régimen. Ambas dictaduras, que ciertamente llegaron al poder por el voto popular aunque una vez en él se convirtieron en totalitarismos violentos, xenófobos y racistas, comprendieron cabalmente la enorme capacidad de penetración cultural que el séptimo arte poseía entonces y aún posee. En los dos casos sus líderes se afianzaron en el gobierno de sus respectivas naciones precisamente cuando el período silente estaba dando las hurras y el sonoro comenzaba a expandirse. Si la televisión, que estaba próxima a surgir, o la internet misma hubieran existido entonces, sin dudas que habrían sido objeto del más férreo control por parte de ambos gobiernos. Demos un repaso, pues, a la historia del cine en el momento y la geografía más negros desde su creación: la del horror nazi-fascista y la instrumentalización que hiciera del séptimo arte para obligarlo a servir a sus oscuros fines. Hacia allí vamos.

TRAS LAS HUELLAS DE TARZÁN – Breve Historia del “Hombre Mono” en la Gran Pantalla


Por LEONARDO L. TAVANI
Pocas veces en la historia de la literatura popular un autor supo de antemano que su nueva creación sería un rotundo éxito. Pocas o más bien una sola: la de Edgar Rice Burroughs (Chicago, 1875 – Tarzana, 1950) sería la gran excepción que confirmaría la regla. Tarzan of the Apes fue apenas su segundo relato, publicado en la revista All-Story Magazine en octubre de 1912, luego de dar a luz —en febrero de ese año— Una Princesa de Marte, su cuento debut y primero de la saga de John Carter. Esta novela corta pasó sin pena ni gloria y, cuando menos en un principio, no le reportó más que unos pocos dólares. Pero mientras escribía su nueva historia Burroughs percibió claramente que el destino le depararía algo cercano al bronce. Contrario a la usanza de la época y a los métodos de contratación de las revistas “pulp”, el escritor insistió ferozmente (con una previsión digna de un vidente) en conservar todos los derechos de autor y, al siguiente año, registró “Tarzán” como marca. Estos fueron los cimientos sobre los que construyó (junto a las 25 novelas posteriores del célebre personaje) un fabuloso imperio financiero que aún hoy perdura y genera millones de dólares a sus sucesores. Demos un paseo en liana, entonces, para ir tras las huellas de Tarzán.

NUEVA SECCIÓN: “Historias en SERIE”: Las SERIES Que Hicieron HISTORIA


Hoy: Los Vengadores (The Avengers)
     Inglaterra, ABC: 1961-’69.-
Por Leonardo L. Tavani
Prosiguiendo con la nueva etapa de nuestro blog, en esta ocasión inauguramos una nueva sección que esperamos les guste: “Historias en Serie: Las Series que Hicieron Historia”. Y nada mejor que acudir al rescate del más maravilloso recuerdo de nuestra infancia, el de la serie que definió una época —la década de los ‘60s— y creó un estilo inconfundible. Casi sin discusión, la mejor serie británica de la historia, y la que más ha influido en la cultura pop de su tiempo. Sean bienvenidos al fascinante mundo de Los Vengadores: o “de cuando el espionaje era puro glamur y sofisticación”. Pasen y vean.

LAS PELÍCULAS DE ROBOS A GRAN ESCALA – CUANDO EL CRIMEN RESULTA DIVERTIDO


Por Leonardo L. Tavani
El cine es el medio artístico que más ha influido en la vida cotidiana de las personas desde su nacimiento. Define modas, impone gustos y crea mitologías. A su vez, posee una capacidad única para capturar los deseos imaginarios de los espectadores, transformándose en una suerte de catalizador ‘aspiracional’; y por qué no, también en un inteligente mecanismo catárquico. Cuando Marilyn entrecierra sus maravillosos ojos y se jacta de “educar” a Jane Rusell en eso de cazar un marido y sacarle hasta el último centavo (Gentlemen Prefer Blondes, 1953; Howard Hawks), las amas de casa que pueblan la sala se permiten soñar con el hecho de ser ellas las que tengan la sartén por el mango, y no sus atildados maridos. Y cuando Brando irrumpe en las calles con su moto gigantesca y ruidosa, imponiendo sus propias reglas (The Wild One, 1954; Laslo Benedek), los jóvenes perciben que un nuevo tiempo se acerca y que, inevitablemente, otras formas de la rebeldía están llegando. Con cierto tipo de personajes, caso James Bond, la identificación pasa por el hecho de que el espectador puede, durante 2 horas, ser y hacer todo lo que la moral y las religiones le impiden, desde tener sexo con verdaderas conejitas de Playboy hasta matar sin reconvenciones legales. Si de grandes robos se trata, entonces, el reprimido deseo de que las cosas se inviertan —ser como Robin Hood, pero quedándonos con el botín— nos lleva a ponernos decididamente del lado de los “cacos”, para que al final, justo antes de que la pantalla se funda a negro, le hagamos un justiciero “corte de manga” al ‘sistema’. Ingresemos, pues, al fascinante mundo de los atracos en el cine.

“ANNA”, de Luc Besson – Una Crítica y un Breve Ensayo Acerca del Director y su Obra


Por Leonardo L. Tavani
Calificación: Excelente ★★★★★

Anna (Ídem) Francia – EE UU, 2019.
Dirección y Guión: Luc Besson – Fotografía: Thierry Arbogast –  Elenco: Sasha Luss, Helen Mirren, Cillian Murphy,Luke Evans . EuropaCorp, 119 min.-

Abandonaremos por una semana nuestra declamada intención de volver al corazón temático de nuestro blog, para retornar con una crítica enriquecida por una reflexión acerca de las usualmente negadas cualidades de “creador” de su director y autor, Luc Besson. Nos impactó de tal manera el filme, estrenado hace poco más de 2 meses atrás en nuestro país, y víctima de la más obtusa negación de sus valores por parte de los críticos de los grandes medios, que no tuvimos más remedio que volver por nuestros fueros. Les molesta y les molestará (a dichos críticos) que Besson no pueda ser clasificado como un autor en el estilo de los clásicos de la “Nouvelle Vague”, pero ocurre que el parisino lo es realmente, además de poseer una portentosa mente ‘comercial’ que busca sostener viva una “industria” sin la cual no habría cine en absoluto. Y esa astucia comercial, unida a su estética hija del universo “pop” de los ‘60s, es la que odian sus detractores, los mismos que —en un filme de Tarantino, por caso— celebran a viva voz las idénticas señas de identidad que flotan en sus cintas. “Anna”, sin embargo, supera holgadamente a todas las últimas realizaciones de su director y presenta un subtexto tan claro como deliciosamente subterráneo, invisible para los espectadores que sólo aman la acción y el suspenso. Esta maravillosa dualidad nos devolvió al ring. Acompáñennos.

Louis Feuillade: El Maestro del “Serial” – El Dueño de la Fantasía


Por Leonardo L. Tavani
  El cine nació en Francia. Los hermanos Lumiére lo dieron a luz. Por mucho que los norteamericanos protesten, el “pícaro” de Edison (que fue un genio, quién lo duda, pero también un vivillo que patentaba como propios los inventos de sus “empleados” en Menlo Park, primero, y West Orange después) no inventó el cinematógrafo, por cierto, como tampoco —si de ese ingenio mecánico se hubiera tratado— lo hizo antes que los hermanos galos. Como sea, y a pesar del maravilloso, sorprendente y poderoso desarrollo de Hollywood al filo mismo del nuevo siglo, fue la patria de Víctor Hugo la que experimentó primero que nadie con el nuevo y apasionante medio de expresión. Hoy vamos a dar un breve pero cariñoso repaso por la vida y la obra de un absoluto genio; y uno que lo era a pesar del escepticismo que ostentaba acerca de sí mismo. Se consideraba apenas un “comerciante” que buscaba hacer dinero y “complacer al público”, y decía odiar con tesón a los cultores del “cine arte”; empero, su obra integral revela una personalidad fascinante y compleja, un hombre enamorado de lo onírico, lo fantástico y todo lo considerado tabú. Fue uno de los pioneros del cine y el creador —ya nadie lo duda— del “serial cinematográfico”. Se llamó Louis Feuidalle, y los invitamos a penetrar en su atractivo universo.

La Guerra Fría en Hollywood: Cine de Propaganda y Paranoia a la Carta (1947-1959)


Por Leonardo L. Tavani       
Después de un largo desvío, este blog vuelve a sus objetivos iniciales (presentar un variado panorama acerca de historia del cine, bio-filmografías y filosofía del séptimo arte) y se enorgullece en introducir a nuestros lectores en un tema fascinante, la paranoia política y cultural que dominó el cine norteamericano de la década de los ‘50s. Desde productos pensados para la más descarada propaganda anti comunista, que harían sonrojar a Göebbels, hasta sinceras cintas fruto del más genuino temor al holocausto nuclear, las pantallas americanas del período reflejaron las profundas tensiones internas de una sociedad que despertó subrepticiamente a una realidad innegable, que muy lejos de tratarse de la contienda bélica que —a diferencia de la primera (1914-’18)— ‘realmente’ acabaría con todas las guerras, había resultado en la promesa casi segura de una devastación global. Vayamos al encuentro de este período tan rico de la historia del cine.

“En La Zona Gris (In The Grey)” – Un Guy Ritchie que olvidó cómo hacer Cine.

  Por LEONARDO L. TAVANI Calificación: Regular ★★      No invento nada nuevo, y de hecho decenas de críticos lo han dicho mejor y much...